¿Alguna vez has sentido que tienes un plan detallado de lo que necesitas hacer, pero al final algo se interpone en tu camino? Hoy vamos a hablar sobre las tres influencias que tienen un efecto – positivo o negativo – sobre ti todos los días, cambiando el curso de tu proceso de trabajo.  ¡Y te garantizo que algunas de ellas te sorprenderán!

El primer factor de influencia que puedes reconocer es lo que llamaremos Homeostasis.  Este es un término científico que describe lo que es “normal”, un estado de equilibrio estable.  Las cosas que haces cualquier día laboral se convierten en la manera “normal” de hacerlo.  Puede ser hablar con el personal cuando llegas a la oficina, encender algún dispositivo, o usar un programa para completar una tarea en particular.  Si hicieras esto de otra forma, o directamente eligieras no hacerlo, se sentiría antinatural, como si faltara algo, o como si algo estuviera mal.

¿Alguna vez pensaste acerca de cómo esta Homeostasis afecta tu productividad? ¿Hay alguna cosa que consideres “normal” acerca de cómo administras tu tiempo, que necesitas cambiar para maximizar tu productividad? Recuerda, si tienes miedo de abandonar tu actual estado confortable de homeostasis, no lograrás alcanzar el siguiente nivel de productividad que deseas.

El segundo factor de influencia es el contexto. El lugar donde trabajas cambia lo que haces.  Las cosas y el ambiente que te rodean afectan la forma en que utilizas tu tiempo.

Considera las siguientes preguntas en relación al contexto donde trabajas: ¿A menudo pierdes tiempo buscando cosas que necesitas para hacer tus tareas? ¿Los dispositivos de los que dispones funcionan como se supone que deberían hacerlo? ¿Las personas utilizan otras herramientas que deberías probar para trabajar con mayor eficiencia? ¿Te gustan o te sientes cómodo utilizando las herramientas y dispositivos que usas? ¿Te sientes inspirado por lo que ves a tu alrededor cuando intentas hacer algo? El objetivo de hacerte estas preguntas es ayudarte a pensar acerca de cómo estos elementos te influencian de manera positiva o negativa, y sobre qué cambios puedes realizar para ponerlos a tu favor.

El tercer factor de influencia es tu red de contactos.  La gente con la que pasas más tiempo influye en tu productividad.  Por eso necesitas correr riesgos y tratar de conocer a más personas, desarrollar tu red social.  Las personas tienden a influir en nuestra mentalidad y nuestro comportamiento.  Si pasas tiempo con gente que quiere lograr más cosas y tienen mucha motivación, esto se reflejará en tu propia vida y en tus logros.  Piensa en alguien que tendría una influencia positiva en ti, y preséntate a ellos.  (Lee más acerca de este tema en la pág. 65 de mi libro)

Tómate 15 minutos para considerar estas cuestiones.  Escribe tus pensamientos en una hoja de papel, y mantén la mente abierta a los cambios que se te pueden ocurrir.  Pruébalos por 5 días y observa cómo estos te influyen de manera diferente y, seguro, positivamente.