¿Sabes qué cosas quieres lograr hoy? ¿Esta semana? ¿De aquí a un año? Parte de mi trabajo consiste en charlas con emprendedores y ejecutivos que tienen diferentes grados de reconocimiento de sus metas.  Algunas personas prefieren tomar las oportunidades a medida que estas se presentan, mientras que otros eligen tener un plan detallado de lo que quieren y cuándo lo quieren.

Esta vez voy a desafiarte a pensar en las metas que tienes, y en cómo estás trabajando para alcanzarlas.  No solo tus metas actuales, sino también aquellas que tenías en el pasado y que no completaste. ¿Puedes pensar en algo que prometiste hacer, pero nunca realmente lograste hacerlo? No se trata necesariamente de “trabajo”.  Muchas veces utilizo esta palabra para referirme a cualquier tarea, ya sea personal o relacionada a tu profesión.  Ahora bien, estoy seguro de que puedes mencionar una gran cantidad de razones por las que nunca lograste realizar esos puntos que están en tu lista.  Pero todo se reduce a una simple razón: la ausencia de una meta clara.

Tal vez tenías en frente una tarea que era demasiado grande y compleja, o quizá algo más captó tu atención y nunca volviste a la tarea original.  Cuando logras identificar hacia donde quieres ir y qué cosas deseas lograr, puedes concentrarte en avanzar en esa dirección.  Delimitar tu enfoque hacia un solo objetivo es una de las claves del progreso y la productividad.  Al mismo tiempo, esto te permite identificar oportunidades dentro del campo de esa tarea.

Esto no significa que tienes que cambiar tus métodos comprobados.  Si en el pasado has tenido éxito y has alcanzado tus metas al tiempo que te mantuviste atento y con una mente abierta a las sorpresas, puedes aplicar estas nuevas técnicas para hacer más y trabajar con más inteligencia.  Por otra parte, si aún estás luchando para cumplir con las fechas de entrega y completar tu lista de tareas, este consejo puede ponerte en el camino correcto para alcanzar tus objetivos.

Estoy completamente a favor de usar lo que tienes a mano, para que puedas notar cambios de manera rápida.  Así que adelante, escribe una lista de tareas incompletas, incluyendo tus objetivos para las próximas 24-48 horas.  Esto representa hacia donde quieres ir, esta es tu brújula.  ¿Qué necesitas para realmente alcanzar esas metas?

El primer paso es identificar qué cosas entorpecen tu productividad.  Mi sugerencia: cuando te despiertas a la mañana, piensa en aquellas cosas que podrían quitarte energía del trabajo que quieres completar. ¿Te sientes bien descansado? ¿Te sientes abrumado por la cantidad de trabajo que tienes para hacer? ¿Hay alguien con quien debas reunirte que te hace sentir particularmente estresado? ¿Hay alguna tarea que puedes decir con certeza que lograrás completar hoy? (Para leer más sobre estas y otras preguntas, ve a la página 25 de mi libro)

Poder identificar las cosas que te estresan y aquellas que puedes usar para tu beneficio hace una gran diferencia: puedes intentar cambiar o evitar las influencias negativas, y maximizar las positivas (para ver una lista de ejemplos de cosas positivas para hacer, ve a la página 26 de Your Best Just Got Better).

Comienza ahora mismo, escribe 5 a 10 cosas que hacen que tu día sea mejor y que te predisponen a ser más productivo.  Asegúrate de hacer al menos uno de los ítems de tu lista cada día por los próximos 5 días.  Esto tendrá un gran impacto en la forma que encaras cada tarea para realmente alcanzar tus metas ¡y hacer que lo bueno sea aún mejor!