¿Alguna vez sentiste que tus proyectos son tan grandes o tan complejos que no sabes por dónde empezar?

Puede tratarse de la construcción de tu nuevo sitio web, el análisis de los datos financieros del año que termina o bien una investigación sobre posibles nuevos mercados.  Seguramente dedicas varias horas a la semana a planificar esto en tu mente, pero nunca llegas a la etapa de la “concreción”.  Bueno, es hora de dejar de postergarlo y dar el primer paso.  Aunque no lo creas, todo lo que necesitas para poner el motor en marcha es una pequeña acción.

¿Cómo manejas tus tareas habitualmente? Si tienes una lista de cosas para hacer en tu mente, es importante que escribas todos estos ítems, puede ser en un cuaderno o en una pizarra en tu oficina.  Esta simple acción te ayudará a establecer prioridades.  O como me gusta llamarlas, tus TMIs (Tareas Más Importantes).

Primero debes decidir en qué tareas vas a enfocarte.  Si eres como yo, y si estás leyendo este artículo de seguro compartimos varios intereses e inquietudes, debes tener más de una tarea o actividad para completar en los próximos 3 o 4 días.  Entonces, concéntrate en una tarea a la vez.  Si tu mente debe repartirse entre terminar un informe para la junta de accionistas, leer las nuevas reglamentaciones para tu industria, y seleccionar al mejor candidato para cubrir esa posición que acaba de quedar vacante, lo más probable es que te sientas abrumado y termines postergando todo esto.

Y esto se traslada no solo a tus tareas laborales, sino a todo lo que hagas en tu vida, tal vez estás demorando empezar con ese proyecto de carpintería para tu casa, o hay un libro en tu mesa de luz que cada noche espera que lo abras, pero lo sigues postergando.  A esto se refería mi maestro de negocios Tim Braheem hace algunos años, cuando me recomendó: “cuando estés trabajando, trabaja.” (Mas sobre esto en la página 14 de mi libro).

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Hay tres cosas que puedes hacer para dar el primer paso en ese proyecto que estás dejando para más tarde:

1. Escríbelo.  Seguramente tienes más de una tarea dando vueltas en tu cabeza sin comenzar. Escribe no solo la tarea (como sustantivo), sino también un verbo relacionado con esa tarea (para ver cómo hacerlo, ve a la página  15 de mi libro)

2. Prioriza. Si anotaste dos o tres cosas en tu lista, ¿a cuál deberías darle prioridad? No intentes hacerlas todas a la vez, porque esto solamente te hará sentir abrumado y ansioso.  Dedícale 15 minutos a la planificación de cada una de esas tareas, para saber qué acciones puntuales deberás hacer por cada una. Consejo: comienza cada línea de tu lista con un verbo pequeño, es decir, algo que puedas hacer en bloques de 15-30 minutos. (Más sobre esto en la página 16 de mi libro)

3. Da el primer paso.  Para esto son esenciales los pasos 1 y 2. Al desarmar este gran proyecto en acciones más pequeñas y puntuales, no será tan difícil comenzar con una de ellas.

Lo mejor es el sentimiento de logro que obtendrás con tan solo dar el primer paso, y descubrir que esto hace avanzar tu proyecto. ¡Te garantizo que te sentirás motivado para seguir!

Así que adelante, tómate 15 minutos ahora mismo para hacer tu lista de TMIs, y luego sigue los tres pasos que expliqué más arriba. ¡No olvides contarme cómo fueron tus resultados!