Cuando me encuentro por primera vez con mis clientes, a menudo se quejan de que “no tienen suficiente tiempo para completar todas sus tareas.”

Es Verdad…Necesitamos Que Hacer Más

Pero lo que yo les pido – y a ti también – es que recuerden que hay otros recursos disponibles, y que también afectan a tu productividad.

Ellos son:

  1. el tiempo,
  2. la energía,
  3. la concentración,
  4. y las herramientas (descubre más sobre cómo utilizar tus 4 recursos limitados en el siguiente enlace.

Estos cuatro elementos están conectados, así que veamos cómo puedes aprovecharlos al máximo. Hay solamente 96 bloques de 15 minutos cada uno en el día. Cuando restas el tiempo que necesitas para dormir, viajar a tu oficina, comer y estar con tu familia, ¿cuántos bloques de 15 minutos te quedan disponibles?

¿Listos Para Mejorar?

A veces resulta fácil sobreestimar la cantidad de tiempo con la que contamos para completar cualquier tarea que tengamos asignada; así que mientras lees esto, quiero que pienses en las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo utilizas tu tiempo?
  • ¿Estás aprovechándolo al máximo?
  • ¿Estás desperdiciando tu tiempo?

Para estar consciente de lo que haces con tu tiempo, y maximizar este recurso limitado, es útil detenerte mientras estás trabajando o antes de iniciar una nueva tarea, y reconocer el tiempo del que dispones respondiendo a estas preguntas:

  • ¿Cuánto tiempo llevará esto realmente?
  • ¿A quién podemos contactar para obtener ideas, consejos, o por una respuesta rápida?
  • ¿Podemos programar una reunión de 45 minutos en lugar de 1 hora entera?

Estate atento a las situaciones en las que puedes perder tiempo y prepárate para ello. Puedes llevar contigo porciones de tu trabajo para completar mientras esperas, llamar para confirmar reuniones y evitar cancelaciones, y mucho más (encuentra más ideas en www.wmck.co/thebetterpodcast). Cuando nos involucramos en cualquier actividad – tanto en nuestra vida personal como profesional – invertimos energía física y mental.

Mientras que algunas actividades aumentan nuestro nivel de energía, otras lo disminuyen, y nos hacen sentir cansados. Para maximizar este recurso limitado, necesitas identificar las cosas que hacen crecer y bajar tu nivel de energía durante el día.

Analiza tu comportamiento durante una semana, y luego implementa procedimientos para agregar actividades que te energicen, y recortar aquellas que obstaculizan tu energía. Tu capacidad para concentrarte en una tarea tiene un impacto mucho más profundo en tu productividad de lo que podrías imaginar. Las personas pierden su enfoque todo el tiempo, cambian de una tarea a la otra, las interrumpen sus colegas y directores, y otros pensamientos las distraen. Para evitar esto, adopta una mentalidad de “enfocarte-hasta-terminar”.

Cuando estás trabajando, toma la decisión consciente de mantener la concentración, y enfócate nuevamente en la tarea que tienes entre manos si te das cuenta de que te estás saliendo del camino. Así completarás más proyectos, de forma precisa y en menos tiempo.

¿Cuánto conoces las herramientas que utilizas a menudo? Poder aprovechar al máximo las herramientas que usas es crucial para mejorar tu productividad. Así que intenta aprender un nuevo aspecto de los sistemas y aparatos que utilizas cada día. Ellos te ayudarán a reorientar tu concentración y tu energía hacia tus tareas más importantes, y a completar tus proyectos más rápidamente.

¡Cuando finalizas todo a tiempo, el sentimiento de logro aumenta tu energía para que puedas pensar en grande y hacer más!