Esta semana vamos a concentrarnos en las pequeñas cosas que puedes cambiar para iniciarte en el camino de hacer de lo bueno algo mejor. Probablemente tienes una serie de hábitos con los que te sientes cómodo, y eso está bien, porque te llevaron al lugar donde estás actualmente. Pero si tuvieras la oportunidad de ir más lejos, ¿estarías listo para revisar algunas de las cosas que haces y cómo las haces para alcanzar el siguiente nivel de productividad? ¿Te has dado últimamente el espacio para enfocarte en cómo administras tu tiempo?

Desarrollar hábitos eficientes de productividad lleva tiempo, pero el primer paso es invertir tu concentración y energía para identificar aquello que puedes cambiar. Durante los próximos 5 días, estudia tus procesos de administración del tiempo. Concéntrate en las siguientes áreas: cuántas veces al día alguien te interrumpe; en qué nivel de accesibilidad están las cosas que necesitas para completar una tarea determinada; en qué medida lograste mantener tu concentración durante un período específico de tiempo; cuánto tiempo te llevó completar una tarea, y cuanto tiempo habías anticipado que te llevaría.

Como dije antes, esta semana quiero que puedas aplicar mejoras inmediatas a la forma en que administras tu tiempo, por eso hoy voy a darte un atajo para que consigas al menos unos minutos extras al día y que los utilices para lo que tú quieras. Estas son las 4 estrategias para hacer más en menos tiempo:

1. Comienza las reuniones a los 15 minutos de cada hora. Generalmente una reunión comienza de 5 a 15 minutos más tarde que lo acordado porque las personas no llegan a tiempo, por eso es mejor empezar, por ejemplo, a las 10.15, y terminar a las 11. Es probable que notes que la mayoría de los temas de una reunión que planeabas tener por 1 hora, pueden resolverse en 45 minutos.

2. Siempre Estate Listo. Este es un concepto clave. Cuando sales de la oficina para ir a una reunión o a otro lugar donde piensas que podrías tener un tiempo de espera, llévate las herramientas que necesites para completar pequeñas porciones de trabajo, tareas que puedes hacer en 15 minutos o menos. Esto será útil cuando se libera un período corto de tiempo durante tu día laboral.

3. Finaliza algo por la mañana. Cuando comienzas tu día laboral, hazlo con algo que puedes completar en un período de tiempo relativamente corto. El sentimiento de logro que obtendrás al finalizar algunas de tus tareas tendrá una influencia positiva en ti, y te sentirás inspirado para seguir adelante con los proyectos más grandes.

4. Interrumpe menos a las personas. Durante el día pueden venir muchas cosas a tu mente que necesitas preguntar o comunicar a otra persona, y que en realidad no son urgentes. En lugar de llamar a ese compañero, cliente o gerente cada vez que tienes una pregunta o comentario, considera escribir tus pensamientos en una hoja de papel o en un correo que guardarás como “borrador”, y contáctalos con menos frecuencia. Esto mejorará tanto tu proceso de trabajo como tu concentración.

Prueba con este enfoque durante 5 días, ¡y no olvides compartir tus experiencias!