¿Te sientes aún confundido en cuanto a cómo administrar tu tiempo con más eficacia? Muchas personas piensan que su mayor problema es no tener suficiente tiempo durante el día. Sin embargo, esto es solamente un síntoma de una cuestión más grande. Si deseas tener más tiempo, e incluso liberar una parte de tu día, es esencial que estudies tus tácticas de administración del tiempo para hacer los cambios que te darán 1 o 2 bloques de 15 minutos extra al día.

Reconocer Patrones

Al monitorear tu comportamiento por un período de tiempo, podrás reconocer lo que haces, las cosas que reciben tu atención, y aquello a lo que dedicas tu concentración. Durante los últimos 20 años he estado escribiendo en un anotador todos los días. Con el transcurso del tiempo adopté diferentes formatos y maneras de escribir las cosas. También noté que aparentemente sigo una rutina que dura entre 6 meses y 2 años. Una de estas rutinas involucraba escribir en un pequeño diario personal las observaciones que hacía durante el día, además de una única palabra que respondía a la pregunta, “¿Qué palabra se destaca de cualquier otra para el día de hoy?”. Cuando reviso este diario, me doy cuenta de que las palabras que escribía seguían un patrón: cuando estoy lejos de casa, esas palabras se relacionaban generalmente con el trabajo, los viajes, y el aprendizaje; cuando estoy en casa, las palabras tienden a ser acerca de la familia, la comunidad y los amigos. Este patrón muestra en dónde está aplicado mi enfoque, y me obliga a pensar en los conceptos de propósito e importancia.

Registrar los Fracasos

Es verdad. Lo que haces generalmente, tus hábitos, la manera en que administras tu tiempo y tus otros recursos limitados te trajeron hasta dónde estás ahora. Pero también es cierto que si quieres hacer de lo bueno algo mejor, puede que necesites cambiar o dejar de hacer algunas cosas. Monitorear lo que tú haces te ayuda a descubrir que algunos de los hábitos y rutinas que tenías ya no te son útiles. Siempre les digo a mis clientes que están implementando nuevos hábitos: “Apresúrate y comete errores, para descubrir así lo que no funciona”.

Es importante que desarrolles la actitud y habilidad de aprender de los fracasos y seguir adelante. No obstante, no te recomiendo que lleves un registro de tus reveses, pero sí que estés alerta cuando algo no sale de acuerdo a lo planeado.

Monitorear para estar alerta

Si pudieras observar tus acciones, rutinas y comportamiento durante un típico día laboral y anotar de 16 a 24 “puntos informativos” de lo que haces, encontrarías aspectos para mejorar. Podría ser cualquier cosa, desde la forma en que haces algo, las herramientas que utilizas o las actividades en las que participas.

Recuerda que no necesitas monitorear todo para obtener los beneficios de este proceso. Comienza con uno de tus recursos limitados, y los efectos positivos harán eco en otras áreas de tu vida personal y profesional.