¿Qué pensamientos genera en ti la palabra ‘límite’?

A menudo asociamos este concepto con aquello que no podemos hacer, con las limitaciones, pero no nos damos cuenta de que los límites en realidad son herramientas poderosas que facilitan que muchas cosas en nuestra sociedad funciones de manera adecuada. Todas las actividades – tanto personales como profesionales – en las que nos involucramos durante un día normal están enmarcadas en límites sociales, económicos y culturales. Pero no nos sentimos limitados por ellos cuando, por ejemplo, esperamos en la fila para ingresar al cine, en lugar de entrar como una multitud desorganizada que se da codazos para conseguir un mejor asiento. Los límites culturales implícitos proporcionan una mejor experiencia y ayuda a que las cosas funcionen bien.

Si pensamos en nuestra vida laboral, establecer límites es útil en más de una manera. Por ejemplo, cuando necesitas concentrarte en una tarea en particular, probablemente utilizas algunas de las herramientas de las que hablamos antes – un temporizador digital, una lista de cosas para hacer, etc. – para limitar tu enfoque y tu tiempo a esa actividad únicamente. Pero, ¿cómo podrías aplicar límites para aumentar tu productividad y, al mismo tiempo, obtener más libertad?

Durante los últimos años, he conocido a personas que vieron como sus horas laborales aumentaban en cantidad gradualmente con el correr del tiempo. Si estás leyendo este artículo, probablemente sientes que tienes demasiadas cosas que hacer, y no suficiente tiempo para hacerlas. Muchas personas se encuentran en las mismas circunstancias, e intentan resolverlo comenzando a trabajar más temprano, y saliendo de la oficina más tarde. No obstante, sus listas de tareas por hacer continúan creciendo, llenando sus días con actividades y más responsabilidades. Este es un dato interesante: de acuerdo con la Ley de Parkinson, ‘El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine’. ¿Ves alguna coincidencia con tu situación actual?

Esto es lo que puedes hacer. En primer lugar, utiliza tu lista de “Me siento mejor cuando…”, o piensa en la siguiente afirmación, “hago esto para…”, para determinar si puedes continuar con tu enfoque actual. Es muy probable que te des cuenta de que necesitas establecer límites a la cantidad de tiempo que pasas trabajando cada día para ganar libertad y mejorar tu desempeño.

Durante los próximos 5 días hábiles, toma la decisión consciente de cuándo comenzarás a trabajar – o a qué hora llegarás a la oficina – , y en qué momento te detendrás, o te irás de la oficina. Luego acorta tu día laboral unos minutos cada vez hasta que te sientas más cómodo. Si te apegas a esto, notarás que te volverás un poco más productivo. ¿Por qué? Porque ahora eres consciente de las limitaciones de tiempo, y aprenderás a elegir tus actividades más sabiamente, a enfocarte más, y a trabajar con más inteligencia. He compartido contigo algunas herramientas y estrategias – tales como las TMIs, organizar tus tareas según verbos y sustantivos, aprender a usar dispositivos que te faciliten las cosas – las cuales puedes utilizar para mejorar la forma en que administras tus recursos limitados: tiempo, energía y concentración.

Recuerda, cuando estableces un límite a tu día labora, estás alentándote a ti mismo y a los demás a valorar tu tiempo, y a encontrar maneras de completar tus TMIs de forma más eficiente.